Fantasmas chinos: una guía práctica para los muertos que no se irán

Por qué existen los fantasmas

En la creencia popular china, los fantasmas (鬼, guǐ) son almas que no han completado el viaje a través del inframundo hasta la reencarnación. Permanecen en el mundo de los mortales: visibles para algunos, invisibles para la mayoría y casi siempre infelices.

Los fantasmas existen porque algo salió mal: un entierro inadecuado, una injusticia no resuelta, una muerte violenta o la falta de ofrendas de los vivos. Cada causa produce un tipo diferente de fantasma con comportamientos diferentes y peligros diferentes. Más sobre esto en Historias de fantasmas chinos para principiantes: por dónde empezar.

Los tipos

Fantasmas hambrientos (饿鬼, èguǐ) — Almas condenadas al hambre perpetua debido a la codicia en su vida anterior. Tienen estómagos enormes y bocas diminutas; nunca pueden comer lo suficiente para satisfacer su hambre. El Festival de los Fantasmas Hambrientos (中元节), que se celebra en el séptimo mes lunar, está dedicado a alimentar a estos espíritus.

Fantasmas vengativos (厉鬼, lìguǐ) — El tipo más peligroso. Se trata de almas que murieron injustamente (asesinadas, ejecutadas injustamente o empujadas al suicidio) y que buscan venganza de los vivos. Un fantasma vengativo no descansará hasta que se aborde la injusticia, ya sea mediante el castigo del culpable o mediante una intervención ritual.

Fantasmas del agua (水鬼, shuǐguǐ) — Almas de personas que se ahogaron. Los fantasmas del agua quedan atrapados en el lugar de su ahogamiento y sólo pueden liberarse encontrando un reemplazo: arrastrando a otra persona al agua para que se ahogue. Esta creencia explica por qué algunas comunidades chinas desconfían de nadar en ríos o lagos donde se han producido ahogamientos.

Fantasmas infantiles (婴灵, yīnglíng) — Espíritus de niños que murieron antes de nacer o en la infancia. No son maliciosos pero están profundamente tristes: lloran por las noches y buscan el calor de las familias vivas. Los templos ofrecen rituales para consolar a los niños fantasmas y guiarlos hacia la reencarnación.

Jiangshi (僵尸) — Cadáveres reanimados que saltan en lugar de caminar (porque el rigor mortis ha endurecido sus articulaciones). Los Jiangshi no son fantasmas en sentido estricto: son cuerpos animados por qi residual en lugar de almas que se han negado a irse. Son el equivalente chino de los zombies.

Cómo lidiar con los fantasmas

La tradición popular china ofrece múltiples métodos para lidiar con los fantasmas:

Exorcismo taoísta — Un sacerdote taoísta usa talismanes (符, fú), rituales y autoridad espiritual para obligar a los fantasmas a irse o guiarlos al inframundo.

Canto budista — Los monjes cantan sutras que generan mérito, que pueden transferirse a los fantasmas para aliviar su sufrimiento y facilitar su paso a la reencarnación.

Ofrendas — La quema de papel moneda (papel moneda, casas de papel, coches de papel) proporciona a los fantasmas recursos en el más allá, lo que reduce su motivación para perturbar a los vivos.

Evitación — No silbar por la noche (atrae fantasmas). No cuelgue la ropa afuera por la noche (los fantasmas usan la ropa). No golpees a alguien en el hombro por detrás (extingue una de las tres llamas protectoras que protegen a los vivos).

La función cultural

Los fantasmas cumplen una función cultural: imponen normas sociales. La creencia de que un entierro inadecuado crea fantasmas motiva ritos funerarios adecuados. La creencia de que la injusticia crea fantasmas vengativos motiva la justicia. La creencia de que los antepasados ​​olvidados se convierten en fantasmas hambrientos motiva la piedad filial. Los fantasmas son, en este sentido, el mecanismo de imposición de la cultura moral china.

Sobre el Autor

Experto en Espíritus \u2014 Folclorista especializado en tradiciones sobrenaturales chinas e historias de fantasmas.